Educación Y Urbanidad

Educación Y Urbanidad

Decía Confucio: "La naturaleza hace que los hombres nos parezcamos unos a otros y nos juntemos; la educación hace que seamos diferentes y que nos alejemos". Eso lo dijo el filósofo chino hace unos dos mil quinientos años. ¿Ha cambiado mucho la situación? Digamos que sí, que por supuesto, que la educación, las buenas maneras ya no nos hacen diferentes, no nos alejan, por la sencilla razón de que en estos veintiséis siglos el hombre ha hecho de la educación una segunda naturaleza. Y así, como la naturaleza, la educación también nos acerca.

Gilbert K. Chesterton, que vivió en el siglo XX -murió en 1936- parece darnos la razón cuando afirma que "no hay gente ineducada". Chesterton -conviene no olvidarlo- es un humorista. La frase completa dice: "No hay gente ineducada. Todo el mundo está educado; sólo que mucha gente está mal educada".revitalum mind plus efekts

¿Por qué? Simplemente porque ha olvidado la educación recibida.probolan 50 forum

La población de nuestro mundo occidental, en efecto, ha sido escolarizada prácticamente en su totalidad: es de suponer que en los colegios y escuelas se educa a los muchachos que pasan en ellos los años más generosos y dóciles de su vida.hallu pro efectos

¿Se ha perdido en esos colegios el hábito de educar a los niños, de enseñarles lo que antaño se conocía como "reglas de urbanidad"? Es posible. En aras de la llamada espontaneidad del alumno se han sacrificado enseñanzas que la historia evidencia como rentables. La urbanidad es una de ellas. Porque, tal como evoluciona nuestra sociedad, lo que parece evidente es que quien no aprende a comportarse desde niño tendrá que hacerlo de mayor, sin duda con un coste ligeramente más elevado.knee active contraindicaciones

Cuando el gran George Bernard Shaw quiere ensalzar la labor de un Pigmalión -título de su comedia que muchos años después se convertirá en el musical cinematográfico My Fair Lady-, elige un profesor de fonética que va a enseñar a la joven plebeya el arte de la palabra, pero, sobre todo, que la irá cultivando en las buenas maneras, hasta extremos protocolarios incluso, de tal manera que acabará enamorándose de su propia obra, es decir, de una muchacha culta y refinada.green barley plus opiniones