El Dandy y las Invitaciones

El Dandy y las Invitaciones

Aunque, como ya hemos visto, la visita social de cumplido, propia del modo de vida decimonónico, ha caído prácticamente en el olvido, no es menos cierto que para un Dandy lo fundamental es crear el espacio social, el escenario, la ocasión para epatar, para desplegar sus plumas y generar la impresión, la conmoción necesaria para alimentar su ego. Por tanto, el Dandy es un invitador nato y un nato asistente a las invitaciones, cuidando escrupulosamente aquellas que aceptará o no: no todo el mundo puede contar con el privilegio de su asistencia. Existe un amplio abanico de posibilidades para invitar a alguien a nuestra casa: para comer o cenar, para tomar café, para un cóctel o una fiesta, etc.

Es  muy importante que elija cuidadosamente a sus invitados, evitando hacer coincidir a personas cuya enemistad nos conste (aunque puede ser diabólicamente divertido hacerlo), o a quienes estén separados por grandes diferencias sociales o culturales.giá kem varikosette

Tanto unos como otros se sentirían incómodos. La invitación puede hacerse telefónicamente si se dirige a un grupo muy reducido de personas conocidas, y mediante carta manuscrita o recurriendo a tarjetas impresas cuando se trate de amplias convocatorias. En este último caso, es conveniente dirigirse mediante carta a las personas de mayor categoría o con las que tengamos una relación más estrecha. Las tarjetas de invitación pueden incluir en la esquina inferior izquierda las iniciales  RSVP (del francés “Repondez s’il vous plait”) o su sinónimo castellano (“Se ruega confirmen asistencia”). Si al lado de estas letras figura un número de teléfono, la contestación podrá hacerse por este medio.probolan 50 kaina

Las invitaciones deben ser enviadas siempre con suficiente antelación. Este plazo dependerá, como es lógico, de las circunstancias de cada caso. Por ejemplo, a las bodas se suele invitar con muchas semanas de margen, mientras que para un almuerzo bastarán unos pocos días. Si en la invitación no se exige una indumentaria determinada, conviene consultar este extremo telefónicamente, sobre todo si se trata de un acto al que asistirán muchas personas. Siempre será preferible esto antes que desentonar con los demás invitados por no haber preguntado antes.knee active foro

Las invitaciones deben ser contestadas con rapidez para permitir al anfitrión que organice debidamente el acto. Todas las contestaciones, incluso las que disculpan nuestra inasistencia, deberán incluir unas palabras de agradecimiento. Desde luego, serán respondidas de un modo claro, sin acudir a vaguedades del tipo de “puede ser”, “ya veremos” o “depende”.pies sanos

Si aceptamos acudir  a una invitación, es usual ofrecer un pequeño obsequio a nuestros anfitriones. En caso de que no queramos acudir con él, una alternativa muy práctica es enviarlo previamente con nuestra tarjeta. Se aconseja precaución con los regalos de alimentos. Si nos han invitado a merendar, puede no resultar oportuno llevar pastas o chocolates, pues se supone que la dueña de la casa se habrá encargado de todo.catch me patch me donde comprar