Los Gemelos

Los Gemelos

“Los caballeros”, me dijo una vez un señor de avanzada edad, patriarcal y paternalista, “no usan joyas”. Intenté refutar esa afirmación basándome en la observación de respetables señores que llevaban anillos y relojes. El se mofó, diciendo que esos anillos eran como grilletes y que los relojes eran demasiado prácticos para considerarlos joyas. A pesar de que este caballero era uno de los pelmas más grandes que me he encontrado, he de darle la razón en un punto; la joyería de hombre suele ser furtiva (como las cadenas de cuello), vulgar (como un pendiente o una pulsera) o funcional. Los caballeros somos el sexo menos decorado. Considerando que las mujeres adornan sus cuellos y muñecas con oro, platino, plata y piedras preciosas, nosotros estamos en clara desventaja. Y no sin razón.  Los hombre enjoyados de los siglos precedentes, perfumados y empolvados, son representaciones incómodas e incoherentes de nuestro sexo y nuestro estilo; un hombre cae fácilmente en el sobre-adorno.

Quizás sea esta la razón de que el reloj se haya convertido en un accesorio tan importante para el hombre de hoy en día. No por dar el tiempo, que en los tiempos que corren no sería tan necesario, ya que teléfonos móviles, mptres y otros artefactos tan comunes nos informan de tal hecho, así como del día del mes, la humedad relativa del aire y la hora en Papeete. Elegir comprar tal o cual modelo de reloj tiene más que ver con la estética y el prestigio que con la mera función para la que fueron concebidos; más de la mitad de las horteradas que algunos visten están tan cargadas de adornos o de diamantes que consultar la hora se hace casi imposible. Un caballero no puede argumentar que necesite el reloj para funcionar como un reloj; simplemente es un costoso brazalete que resulta tener aspecto de reloj.alguno

Y así, llegamos al meollo de la cuestión: la funcionalidad, la perfecta y muy necesaria excusa.detoxic contra los parásitos

Dejemos aparte la alianza y el Chevalier o Signoret, adminículos, estos últimos, que nacen con el hombre si su apellido así lo justifica. Centrémonos en los accesorios.probolan 50 kaina

La indumentaria diaria de un hombre ofrece pocas excusas para el enjoyamiento; los alfileres de corbata deben ser evitados, créanme. Sólo los que son verdaderamente alfileres y que pinchan la corbata en su centro. Y aún estos serían demasiado repetitivos si se usaran diariamente.dr farin man opiniones

Así los gemelos son el único ítem diario, en cuanto a joyería, que podemos permitirnos. ¿Su factor esencial? Son totalmente necesarios para conservar asegurados los dobles puños de las camisas. Como su función es simple, una vez colocados pueden ser fácilmente olvidados. Y cada uno de nosotros puede darse el lujo de decorarse de forma conservadora o fantasiosa, en función de nuestro estado de ánimo del día en cuestión.como bajar de peso rapido

La adquisición de gemelos es, en gran medida, una cuestión de gusto personal. Siempre que evitemos los grifitos de agua caliente y fría, los símbolos del dólar o los conejitos de Playboy. Los mejores son los heredados de padre a hijo y las piezas de anticuario. Pueden arrojar ese pequeño toque de humor que ayuda a aligerar a los señores más adustos, e incluso, ayudar a identificar, de un modo juguetón e inofensivo, la identidad del usuario.

Así, los gemelos se convierten, como por encantamiento, en ese grito de libertad, en ese guiño al observador, en esa firma personalísima del portador que jamás dejará indiferente a nadie.